sábado, mayo 23, 2020

Pandemia



Hoy he descubierto algo que no sabía de mi, no le temo a la Muerte, para nada, mis días han sido vividos cada uno en su forma correcta, me arrepiento de cosas que no hice, pues todo lo que hice me trajo donde estoy.

Por eso no le temo a morir, al dolor si un poco, pero no a morir, temo más y sufro por lo que puedo dejar de vivir; temo perder el abrazo cálido y las discusiones tontas con mis padres, temo faltarle a mi bella sobrina además de temer perder las tantas tertulias con mis amadas amigas y sus locuras, temo perder la posibilidad de ver los ojitos de mis padres contemplando a su segundo nieto y a mis suegros chocheando con el primero. Temo no poder estar en el lugar propicio para que llegue mi bebé, y temo por todos mis amigos del área de la salud.

En definitiva temo perder este valioso tiempo de estar creciendo con mis seres amados, pero no a la muerte, estoy plena y feliz, mirando mi pasado he logrado y tenido hasta más de lo soñado, y es por ello que agradezco y estoy en paz, aunque egoístamente quiero más...

miércoles, diciembre 03, 2014

Olvido

y si cuando decido no pensarte, no mirarte, no escucharte, negar tu existencia... es cuando más presente decides estar en mi mente,

Mejor te pienso, te miro y te escucho, y que rondes en mi mente sin perturbar…


Conchita Figueroa



sábado, febrero 16, 2013

"Paulo Coelho"

"Escribir nos acerca a Dios y al prójimo.
Si quieres entender mejor tu papel en el mundo, escribe.
Trata de poner tu alma por escrito, aunque nadie lo lea o, lo que es peor, aunque alguien termine leyendo lo que tú no querías.
El simple hecho de escribir nos ayuda a organizar el pensamiento y ver con claridad lo que nos rodea.  Un papel y un lápiz operan milagros: curan dolores, consolidan sueños, llevan a recuperar la esperanza perdida.
La palabra tiene poder
La palabra escrita tiene más poder todavía"
Paulo Coelho

martes, julio 19, 2011

Entrelazado

El intento de burlar al destino, la inquietante sensación de desconsuelo que provoca no conocer el camino a seguir, el temor a las palabras que la clarividente pudiera decir…

Eran emociones lo suficientemente inquietantes para querer gritar.

Sin embargo, la tranquilidad de saber que lo que se escuchara no es más que una confirmación de su propia visión, la satisfacción de llenar los pulmones con aires marinos, el simple hecho de viajar por más de una hora, en busca de un destino incierto era casi sedante…

Luego de un corto recorrido y mil pequeñas historias pasando frente a si, ferias de antigüedades, club de brisca, pequeños y sus padres, parejas, si esas parejas que simplemente están en otro plano y que no tienen ojos mas que el uno para el otro, el hecho sentir cada pequeño mundo le hizo sentir ser parte de una inmensa cadena de interminables destinos… algo difícil de describir


Ya instaladas, la sensación de estar siendo observada por años de historia, el choque inmenso sus casonas de diversos colores y diseños, apiladas una tras otra como si todas quisieran en cualquier momento saltar al mar, el bohemio café y sus pequeñas lucecitas bajo quitasoles que llegado el momento lo que impiden es ver las estrellas sobre los comensales, todo es rara vez interrumpido por una sirena y un carro de bomberos pasando a toda velocidad, a lo lejos una batucada, por el frente explotan risotadas de un grupo buscando un buen bar. Alrededor, en las mesas, gente, simplemente gente en su propia historia, mientras una historia, la suya, le es revelada, todavía nublada por el caprichoso destino, él entra y sale por la línea de su vida, pero nunca se queda… el solo escuchar el nombre la lleva a otro plano y deja que la fuerte brisa se lleve los pensamientos, y choquen con la palmera frente al café y una callecita oscura que le insta a seguir el sonido de esa batucada que se aleja junto con lo poco de cordura que alcanza a escuchar que ese camino no debe ser.




Conchita Figueroa, Santiago, julio 18 de 2011

martes, enero 25, 2011

Fresias

Quiero Fresias
quiero embriagarme en su aroma
quiero soñar en la brisa de agosto
quiero perderme en el recuerdo
quiero que pronto sea invierno
y que así mi tristeza
se pierda en el gris cielo


Deseo abrazar el ramo
que tímidamente entregaste
deseo recordar el hábito
de comprar mi sonrisa
con tan dulce aroma



Ya no hay fresias
en mi escritorio
y aunque el invierno las traiga
no serán tus calidos brazos
las que las traerán a mi lado





Conchita Figueroa. Santiago, enero 25 de 2011

viernes, diciembre 31, 2010

ADIOS AL TIGRE

Más que nunca este año escuche “Qué se vaya pronto el año” y casi siempre comparto la apreciación, más este año me ha dejado mil enseñanzas, partió este año llamando la atención de todos, nuestra tierra grito demasiado fuerte, para luego el mar lavar la tierra y exigir reconstrucción.

Pero así son los felinos, exigen atención, si tienen un gato sabrán lo que digo, deja de mimarlos y pierdes un florero, míralos feo y recibes un arañazo, ha de ser mi signo Leo el que me permitió gozar el año como nadie, luego del terremoto mi accidente, fue el universo obligándome a estar quieta, mi viejo le gano al cáncer “a rasguños”, personas que llegaron a mi vida a enseñar algo pero que luego hay que dejar ir, pues cual gato, vuelven a su independencia, esa independencia felina, la forma egoísta de luchar en la vida, la lucha de poderes a nivel mundial, laboral y personal ha sido increíble, ser cazador para no salir herido, pero saber volver a quienes realmente miman, y ser un dócil gatito.



Quienes durante el año han perdido a sus seres amados, Padres, hijos, grandes hermanos, arrebatados por las garras de la muerte; amigos que nunca lo fueron, amigos que dejaron huella y partieron, traiciones y amores, nuevos conocimientos, este año felino me deja la sensación de un año exitoso, pues mientras más fuerte caemos más alto nos levantamos…. Así pues ADIOS TIGRE…

Bienvenido al Conejo-Liebre de Metal… veamos que nos trae para el 2011 vendra así de loco!??!

Santiago, diciembre 31 de 2010.

lunes, noviembre 29, 2010

LOS NIÑOS Y EL MAR

Siempre he escuchado o leído románticas historias del mar, sobre parejas embaucadas por la marea, Pero ¿quién de nosotros se ha dedicado a observar a los niños en el mar? ¡Esos cuerpecitos amorfos y torpes al caminar! A quienes la fuerza de gravedad atrae, sin prejuicio ni censura, su trasero al suelo como un imán?

Esos pequeños que al ser atrapados por el mar sufren una tensión que les hace temblar violentamente desde sus ínfimos pies hasta sus cabellos y explotan en grititos y saltos histéricos de felicidad, esos pequeñitos personajes envueltos por sus protectoras madres en un betún contra los rayos UV, crema que en contacto con el agua se convierte en una base ideal para ver a un hermoso “niño apanado” y a una pobre madre luchando con esa arena que ataca a tu bebe mientras un berrinche infernal prueba sus nervios de acero. Mientras en otro costadito los niños un poco más grandes y con personalidad responden a unas impacientes madres ¡la última Mami! refiriéndose a esa pobre ola que persiguen dentro del mar para luego arrancan “por sus vidas” fueras de éste.

El mar siempre estará en nuestro recuerdo, es esa fuerza violenta capaz de derribarnos y quitarnos todo, pero en los recuerdos de infancia siempre será aquel amigo amable que devuelve la pelota que lanzamos, ese que dentro de sus brazos nos hace flotar, siempre intentando tocar tus pies cuando por su orilla caminas, tus pies atrapados en arena y lo pesado que era caminar en ella, recuerdos que estos niños tendrán y cada vez que vuelvan al mar su paz les inundará.

Conchita Figueroa, Quintay, noviembre 27 de 2010

domingo, noviembre 21, 2010

Vuelvo enseguida!

Agitada y caminando rápido, se dirigía a la recepción del Hotel donde él llevaba 4 días por un congreso de Literatura en el País, al entrar al Hotel, la toman de ambos brazos siente un beso en la mejilla y voz fuerte le grita “vuelvo enseguida, nos vemos en el bar”, como ella caminaba escuchando música este encuentro fugaz la trajo de vuelta a la realidad, solía soñar despierta, caminando, en el bus, en el metro, la música fuerte había sido su gran intento por mantenerse en la tierra, pero también se entrego a la música que la llevaba a soñar más lejos

El bar estaba en el 5 piso, y había una mesa junto a la ventana ¿Quién podría resistir el poder observar? y sin más… otra vez despego, mientras disfrutaba un café veía al suave viento de las tardes de primavera hacer cosquillas a las hojas de los arboles… el ver pasar los autos y no sentir su infernal ruido y un chico riendo junto a una niña le llevaron a viajar al pasado, cuando con él y el grupo de chicos adolecentes se sentaban en tardes como estas a en una plaza reían y cambiaban al mundo, cometían las primeras locuras jugando a ser grandes, juegos de seducción y de valentía jamás fueron más inocentes tanto que su propia carcajada la trajo al presente, sintiendo que esa niñez ya no está dentro de ella y se admiro lo “tontos” que eran, como siempre se prohibió la tristeza tras otro sorbo de café volvió a soñar en las copas de los arboles y riendo recordó como también estuvo sobre un árbol para no ser vistos y seguir cambiando al mundo… su cuerpo presente en el bar irradiaba luz y hay personas que se alejan pensando que se ha perdido en la locura, pero fue un chico de pantalón purpura que levantó en sus brazos a una menuda chica de falda del mismo tono que al girar en la calle sin querer trajo a la realidad, chequeo la hora en su móvil ¡20 MINUTOS DE ESPERA! Su sueño se espanto… se levanto dejando el dinero para su café y camino hacia la salida, siempre se aprovechan de su tranquilidad pero 20 minutos era demasiado tiempo aunque la paz de soñar lo vale… Muy enojada se dirige al ascensor cuando le toman la mano fuertemente, estaba mas consiente y terrenal por ende se volvió violentamente quitando la mano de su prisión... pero unos ojos azules sonreían en un rostro ruborizado… “Debes disculparme, mientras te buscaba observe lo tranquila que estabas que me senté frente a ti en otra mesa y me perdí en el sueño de reencontrarte”…
Quien dijo que eran malos tiempos para los soñadores!!!

Conchita Figueroa, Santiago, noviembre 20 de 2010

sábado, agosto 21, 2010

Hadas

Por que no creer en las hadas...
si cada sonrisa de niño se debe a una
si cada consejo de un mayor es una flor
si cada bello pensamiento pasa volando ante ti
si en un abrazo apretado se escuchan sus tiernas alas revolotear
y en un beso robado sus risas estallan
si están presente cuando ya no das más...
las hadas y los ángeles... nos rodean siempre
y son nuestros amigos...





solo que no logramos ver sus alitas...

Conchita Figueroa, Stgo, 17-04-07

salvemos punta de choro

sábado, agosto 07, 2010

EL COPIHUE ROJO

Mi madre de niña me recitaba a Mistral, hoy sin querer me recito otro poema, que en mi memoria no habia quedado, pero hoy se grabo en mi corazón, esta vez el poeta fue otro y su nombre es Ignacio Verdugo Cavada.... espero les guste...


EL COPIHUE ROJO
(Ignacio Verdugo Cavada)
Soy una chispa de fuego
que del bosque en los abrojos
abro mis pétalos rojos
en el nocturno sosiego.
Soy la flor que me despliego
junto a las rucas indianas;
la que, al surgir las mañanas,
en mis noches soñolientas
guardo en mis hojas sangrientas
las lágrimas araucanas.

Nací una tarde serena
de un rayo de sol ardiente
que amó la sombra doliente
de la montaña chilena.
Yo ensangrenté la cadena
que el indio despedazó,
la que de llanto cubrió
la nieve cordillerana;
yo soy la sangre araucana
que de dolor floreció.

Hoy el fuego y la ambición
arrasan rucas y ranchos;
cuelga la flor de sus ganchos
como flor de maldición.
Y voy con honda aflicción
a sepultar mi pesar
en la selva secular,
donde mis pumas rugieran,
donde mis indios me esperan
para ayudarme a llorar.
Junto con el poema, aqui va la interpretacion de Rayén Quitral, soprano chilena conocida por sus presentaciones con atuendos mapuches, demostrando orgullo por sus raíces indígenas.

 Hoy se me quemó otra biblioteca. Un hombre que se lleva toda mi admiración; un caballero de los antiguos, de los que hoy faltan. Un hombre ...